Siempre he tenido la impresión de que mis conocidas que tengo desde la primaria son personas diferente a mí en muchos aspectos, pero que, sobre todo, son "mujeres decentes y de bien". Bueno, esa impresión comenzó a cambiar cuando M tenía la fabulosa idea de platicarme acerca de sus aventuras sexuales y de la cantidad de hombres con quienes se había besado, manoseado y/o acostado.
Aún con esa información no solicitada (ni deseada), en cierto sentido sigo pensando que mis conocidas son como las niñas que conocí; pues bien, esa impresión cambió sobre una más de ellas anoche, pues P me saludó (jamás la saludo porque quiere toda mi atención, sin importarle lo que yo esté o no haciendo) y empezó a escribir incesantemente. La cosa no iba a variar mucho de otras ocasiones (es decir, dejarla escribiendo y dedicarme a otras cosas que no implicaran chatear con ella, ja), pero decidí que prestarle atención por una vez podría ser bueno y ahí comenzó a hablarme de su vida íntima (que por algo se le llama así y debería quedarse en privado):
Se está clavando con un tipo que se va acasar (lo que toda mujer debe hacer), pero como el tipo la ignoró una noche, decidió sabiamente que lo más inteligente que le quedaba por hacer era ponerse hasta las manitas en un antro y conocer hombres (por supuesto, ebria y con desconocidos, camino al éxito). Así lo hizo y, en algún momento de la noche, decidió que lo más hábil que una mujer borracha puede hacer es ir a la bodega del antro y hacer un blow job a los tipos que acababa de conocer.
Tras leer semejante declaración, lo único que se me ocurrió pensar fue que, si bien creo que la mayoría de quienes me leen ha bebido en exceso, jamás se les ocurriría hacerle un blow job a un par de desconocidos y no solamente porque se podría enfermar de algo, sino porque además, al platicárselo a alguien, seguramente su historia terminaría publicada en Internet, como es el caso en este preciso instante.
En fin, sea como sea, saqué en conclusión varias cosas:
1. No hay que salir con tipos que se van a casar porque no deja nada bueno.
2. Si de todas maneras la gente decide salir con tipos que se van a casar, evitar emborracharse en un antro porque el individuo en cuestión tiene cosas más importantes que hacer que salir con "la otra".
3. Si las dos advertencias anteriores no bastaron, la sugerencia es ir al antro a emborracharse con amigas y/o amigos dispuestos a prestar atención y cuidar de la ebria amiga que tienen.
4. Si lo anterior falló, tratar de no irse a la bodega de un antro a realizar sexo oral a un par de desconocidos.
5. Y si, de todas maneras las advertencias son ignoradas, favor de no contarle a una amiga que tiene un blog acerca de sus aventurillas sexuales.