13 jul 2011

Clientes

Hoy me tocó atender a un sujeto quien, entre otras cosas, comentaba que quería hacer el cambio de servicio debido a que su papá recientemente había fallecido. Me dio algo de pena, pero no quise decirle que lo sentía porque ese tipo de comentarios son de las cosas más falsas que alguien puede decir puesto que no lo siento; ni siquiera conocía al tipo.
El caso es que, de alguna forma, terminamos hablando de mi vida, de mis planes, de que no me he casado y de que salgo con alguien. El sujeto, como era de esperarse, pensó que salgo con un hombre y me dijo algo similar a lo siguiente:
- ¿Es un buen hombre? - Preguntó.
- ... Es buena persona - Respondí, tratando de no explicar que en realidad salgo con una mujer.
- Espero que la respete, es muy difícil encontrar hoy en día a un buen hombre a quien querer y con quien permanecer durante toda la vida...
- Sí, es verdad, pero esta persona es buena gente, tiene un cofre del tesoro que intenta sacar...
- ¿¿¿Un cofre del tesoro??? ¿¿¿Cómo es eso???
- Bueno, en realidad es un tambo que estaba enterrado en su jardín... Dice que quiere sembrar cosas para comerlas, es necesario también porque lo orgánico siempre es bueno, ya sabe, comer cosas cultivadas por medios naturales es más saludable... Pero mientras eso sucede, halló un cofre del tesoro.
- Oiga, A... (mi nombre), ¿entonces sacó el tesoro?
- No, no pudo; está demasiado pesado y creo que necesitará ayuda. Oiga, señor C... (su apellido), tengo que terminar la llamada.
- Sí... Yo sé que tiene que trabajar, pero, el viernes que me llame, ¿se queda conmigo 10 minutos para platicar?
- ... ... Sí... Bueno... Podría, pero tenga en cuenta que tengo que trabajar y no puedo desconectarme de mi trabajo durante mucho tiempo.
- Está bien, espero con mucho gusto su llamada. Es usted igual o más amable que la señorita E..., quien me atendió la otra ocasión, me da mucho gusto, de verdad, recibir el trato que ustedes me dan. Gracias y espero escucharla el viernes.
- (Frase de salida para terminar mi llamada).
La conversación anterior, nada tiene que ver con mi trabajo, eso fue adicional a lo que tenía que hacer porque en sí, mi actividad se limitaba a cambiar o mejorar su servicio en la medida de la conveniencia de ese cliente. ¿Por qué me puse a platicar sobre cosas personales y sobre el cofre del tesoro? Bueno, por dos cosas:
1. Considero que si yo me sintiera sola, me gustaría que alguien se pusiera a platicar conmigo un rato sólo para distraerme.
2. Siempre es bueno hacer pasar un rato agradable a otro humanito, todos necesitamos distracciones.
Por este tipo de cosas es que me gusta mi trabajo, a veces hay personas interesantes o necesitadas de algo. No es que yo pueda dar mucho, pero no está mal intentar aportar alguna cosa a la vida de otros.

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