5 oct 2011

Hambre

Recuerdo los tiempos en los que no comía mas que una vez por día. Eso, además de ser estúpido y ridículo, me hacía retirar rodando de cada lugar que visitaba.
Lo que me hizo recordar mis tiempos de una sola comida, es que hoy tuvimos junta y mis planes de comer a las 2:30 como siempre, se vieron frustrados. Salí después de las 3:30 y además de mal humor por culpa de un gringo baboso que no tenía en mente nada mejor que fastidiar hablando en inglés cuando ESTAMOS EN MÉXICO. No le dije que debería aprender el idioma del sitio donde está porque se ha convencido de que nosotros tenemos la obligación de hablar TODOS los idiomas, incluyendo el suyo.
Lo que el gringo quería era una bonificación de cientos de pesos - cosa que hice - porque dice que nadie le da una solución (seguramente porque no habla español). Después de hacer la bonificación, el sujeto aun quería que le descontara más... ¡Más! Le dije que no. Colgó bien enojado.
Días como estos...

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